Hemos completado un año 2025 intenso en todos los sentidos. Ya somos 1.000 accionistas en Vitruvio. También ha sido un año destacado en crecimiento y en desinversiones de activos no estratégicos. Sumando compras, aportaciones y ventas, hemos transaccionado en los últimos 14 meses 220 millones de euros. En total, Vitruvio tiene 370 millones de euros en propiedades cuyos ingresos anualizan más de 20 millones de euros en alquileres y, todo ello, manteniendo un nivel de deuda bajo del 28,5%.
Los tres mensajes principales que me gustaría trasladar de cara a 2026 son:
Primero, queremos mejorar un 20,8% el dividendo objetivo hasta 0,58 euros por acción. El equipo de gestión ha conseguido una ocupación del 99,5%, mínimos de morosidad en el 0,1% y un incremento de 9,85 a 14,35 millones de euros en facturación por alquileres en 2025.
Segundo, la valoración de la cartera no aumenta solamente por las adquisiciones, sino que el valor neto de los inmuebles ha aumentado un 11,5% en 2025. Por lo tanto, el dividendo aumenta más que la revalorización de la cartera (20,8% frente al 11,5%), es decir, los inmuebles valen más porque generan más beneficios que antes.
Tercero, el año 2026 se presenta como uno de mucha gestión. El crecimiento experimentado en 2025 provoca dos cosas: i) que en este ejercicio dediquemos tiempo a trazar un plan de mejora de los inmuebles nuevos para desarrollar su potencial de rentas; y, ii) que inmuebles que se compraron o recibieron en aportación en los primeros años de vida de Vitruvio y que tenían mucho sentido entonces, ahora se han quedado pequeños (en facturación, no en rentabilidad) y parece un buen momento para venderlos, progresivamente y sin prisa, para reinvertir luego ese dinero en inmuebles de mayor calidad.
La inversión patrimonialista inmobiliaria con visión de largo plazo significa, aterrizando el concepto, invertir en una cartera en alquiler capaz de aumentar sus ingresos, en promedio, al menos de forma equivalente a la inflación. Ese objetivo se ha superado porque Vitruvio lleva un 7,9% de rentabilidad anual media (dividendos + revalorización) sin renunciar a su filosofía, la misma desde que comenzamos hace más de 11 años: invertir a largo plazo, utilizando poco endeudamiento y diversificando tanto por usos como por inquilinos en ciudades con crecimiento poblacional.
Puedes ver la última presentación de Vitruvio aquí.